Una mancha no cuenta toda la historia.
Nos ayuda saber cuándo apareció, dónde se encuentra, si cambia con la lluvia o con el uso de la estancia y qué actuaciones se han hecho antes. Esa información orienta la valoración, pero no permite confirmar un origen solo por WhatsApp.
Por eso no proponemos de entrada el mismo tratamiento para todas las viviendas. Antes de hablar del acabado final, hay que revisar el problema y las condiciones de la zona afectada.

